EXISTO Y MEREZCO AMOR POR ESA SOLA RAZÓN
Nuestro país es sorprendentemente maravilloso y rico en diversidad, tenemos tanto que ofrecer al mundo que deberíamos estar llenos de orgullo y felicidad. En relación a lo anterior, la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), nos menciona en su artículo 1 que todos nacemos libres e iguales en dignidad y derechos, por ello, debemos comportarnos fraternalmente los unos con los otros; y, sumado a esto, en su artículo 2 se estipula que, toda persona tiene todos los derechos y libertades sin distinción alguna de raza, sexo, idioma, religión, condición socioeconómica o cualquier otra condición. (p.2) Pero, si bien esto es así, ¿se cumple realmente? ¿nos respetamos los unos a los otros como debería ser? Lo cierto, es que, muchas personas se rehúsan a aceptar que somos un país diverso, con distintas culturas, religiones, formas de pensar, tradiciones, etnias y demás. Y generan divisiones, hacen que pensemos que ser diferente está mal, que todos debemos seguir cierto patrón o l...